4.12.08

Caramelos para compartir: "Peligro en el aire"


“La radio de Paiwas nación en el centro de Nicaragua, en vísperas del siglo veintiuno.
El programas de más audiencia ocupa las madrugadas. “La Bruja mensajera” acompaña a miles de mujeres y mete miedo a miles de hombres.
A las mujeres, la bruja les presenta amigos desconocidos, como ese tal Papanicolau y esa señora Constitución, y les habla de sus derechos, cero violencia en la calle, en la casa y también en la cama, y les pregunta:
- ¿Cómo les fue anoche? ¿cómo las trataron? ¿estuvieron placenteras o fue a la fuercecita?
Y a los hombres, los denuncia con nombre y apellido cuando violan o golpean a las mujeres. En las noches, la bruja va de casa en casa, a vuelo de escoba; y en las madrugadas acaricia su bola de cristal y ante el micrófono adivina secretos:
- ¿Anjá? Por ahí estás, por ahí te veo. Apaleando a tu mujer. ¡Que bárbaro, jodido!
La radio recibe y difunde las denuncias que los policías no atienden. Los policías están ocupados con los robos de ganado, y una vaca vale más que una mujer”.


En y de: Eduardo Galeano, “Espejos. Una historia casi universal”, Siglo XXI Editores, Buenos Aires, 2008, Pag. 324.

No hay comentarios: